Obama llama a la “esperanza” y a una “nueva era de responsabilidad”
enero 21, 2009
El discurso de investidura del presidente Barack Obama duró 18 minutos y 10 segundos, fue audaz, tuvo fuerza, transmitió realismo pero también esperanza, y trasladó el mensaje de la transformación y del inicio de una nueva etapa, opinaron diferentes analistas.
Expertos y ciudadanos calificaron así las palabras del primer presidente negro de Estados Unidos, absteniéndose de referirse a ellas de históricas, por lo menos de momento. El entusiasmo sobre el mensaje de Obama ha sido más notable en el ciudadano de a pie.
Los analistas de la cadena CNN coincidieron en resaltar que el discurso fue preparado y escrito con mucho cuidado, fue “muy audaz” y “fuerte”, rompió con la era de su antecesor, George W. Bush, y transmitió un claro mensaje a los estadounidenses: el de que Obama no encabezará una transición sino una transformación.
El 44 presidente de Estados Unidos advirtió de que la etapa que viene será complicada y por eso dejó claro que “las cosas no van a cambiar de la noche a la mañana”, y que todos tienen que arrimar el hombro para sacar adelante un país aquejado por dos guerras, una profunda crisis económica y una deteriorada imagen en el exterior.
Al mismo tiempo, urgió a los estadounidenses a optar por la “esperanza” y la concordia nacional, mensaje que fue recibido con emoción y lágrimas en los ojos por algunos de los congregados frente al Capitolio, donde se calcula que se dieron cita unas dos millones de personas.
Para Viveka Kgellgren, el discurso de Obama era “esperanzador”, y “digno”, a la vez que las palabras del presidente transmitieron “humildad”, dijo en declaraciones a Efe.
De nacionalidad sueca, pero en proceso de convertirse en estadounidense, esta agente inmobiliaria que lleva ya diez años viviendo en Estados Unidos consideró que lo que hizo Obama fue “preparar al país para los difíciles tiempos que se avecinan”.
Pero al mismo tiempo, “infundió esperanza”. En su opinión, Europa “va a mirar a Estados Unidos de forma completamente distinta” tras este discurso y la llegada de Obama al poder.
La fuerza que transmitió el nuevo presidente lo notó especialmente Jennifer Richer, de 35 años y procedente de San Francisco.
Richer, que trabaja en una organización sin ánimo de lucro, también afirmó que el discurso de investidura “generó esperanza”, pero ella se fue más allá, al afirmar que se siente “rejuvenecida” y “lista para una nueva etapa”.
“El país está listo para hacer borrón y cuenta nueva”, señaló, al resaltar que su parte favorita del discurso fue aquella en que Obama dijo: “Debemos levantarnos, sacudirnos el polvo y comenzar de nuevo la tarea de reconstruir Estados Unidos”.
Por su parte, Trina Allen, una psiquiatra afroamericana de 41 años de Carolina del Norte, calificó el discurso de Obama de “espectacular”. También ella considera que “infundió esperanza”.
Para ella, la investidura de Obama ha tenido un significado muy especial, ya que sus padres se criaron en el sur del país, donde era más virulenta la segregación racial.
Recuerda cómo le contaban que no podían entrar a los restaurantes y tenían que sentarse en la parte de atrás del autobús. “Hoy estoy en Washington por ellos y por mis abuelos. Ojalá estuvieran vivos para poder vivir este momento”, señaló.
El listón para el discurso de Obama ha sido alto y la expectación quizá todavía más. Muchos esperaban poder compararlo con los que han sido los mejores de la historia, como el de Abraham Lincoln en 1861, el de John F. Kennedy en 1961 y el de Franklin D. Roosevelt en 1933.
En medio de la rapidez de los eventos del día de hoy, los análisis sobre las palabras de Obama no han podido madurar aún.
Hay quienes aseguran que ha sido un discurso que perdurará en el tiempo, y hay quienes, como el analista de CNN David Gergen, que esperaba más. “Ha sido menos grandioso de lo que esperaba”, señaló. No obstante, dijo que mientras que presidentes anteriores pronunciaron su discurso pensando en la posterioridad, Obama habló pensando en el presente”.


