El pensamiento como ventaja competitiva
Junio 2, 2009
PENSAR debería ser la pase del PENSAMIENTO, ¿o viceversa?, quién sabe. PENSEMOS en hacer negocios, en ser eficientes, en generar valor en el campo en el que nos toque desarrollarnos. En todo ámbito, una actividad que nos cuesta mucho desarrollar es, justamente, PENSAR.
La voragine de la vida moderna con pocos espacios para abordar nuestros problemas de forma reflexiva, relajada y analítica nos lleva a desenvolvernos de forma automática, siguiendo un camino establecido que parece ya estar delineado – y delimitado – por alguna fuerza superior, por el status quo o por el establishment o “sistema”.
La monotonía y la rutina configuran un siguiente estado. Muchas veces nos damos cuenta en la necesidad fortuita de PENSAR en una reformulación, en un urgente REPENSAR, pero casi siempre no hay tiempo para hacerlo. Siempre tenemos consas más urgentes que hacer.
Si esto suena a una vida promedio de un individuo de cualquier ciudad cosmopolita del planeta, por ende también puede ser la vida de un ejecutivo, un gerente o de un empresario.
El pensamiento muchas veces es dejado de lado y da la casualidad, que los grandes éxitos estratégicos se han generado sobre la base del análisis, del PENSAR antes de formular estrategias. Hazañas militares y empresariales se han fundamentado en el “solo” hecho de PENSAR.
Entonces, porqué no darnos un tiempo para ello, sea en nuestros roles de empresarios, ejecutivos y / o emprendedores. Solo así se identificarán las grandes oportunidades que sustentarán la aparición de las grandes ideas, en suma, de los grandes proyectos y negocios.
Por: Emilio García Vega
Profesor de Estrategia Empresarial y Marketing de la Universidad del Pacífico.



