Roberto Martínez regresa a las canchas, pero como entrenador

abril 30, 2010

El ex capitán de la ‘U’ será técnico del equipo peruano de showbol que hoy se enfrenta a Chile en el coliseo Eduardo Dibós a las 8:30 p.m.

Ha sido alumno expulsado, hijo único, ídolo de la Barra Norte. Ha sido esposo de Gisela, también de Viviana, novio de Melissa . Ha sido “la novia” del Puma, “el hermano” de Chemo y “el hijo” de Cuéllar. Ha sido futbolista revelación y también un crack devaluado. Ha sido empresario, comentarista, entrenador, dirigente, dueño. Pero por sobre todo “Roberto Martínez”: aceptó ser el “héroe” de Gisela en su nuevo “reality” ha sido el gran héroe de los hinchas de la “U” en los noventa.

Martínez estará hoy en el showbol como técnico de la selección. Será al final de una semana en que fue noticia en las páginas de chismes. Aquí una defensa obsesiva del hombre que nació para ser capitán del barco. El hombre del póster de todos los treintones.

EL CAPITÁN
El “Gato” Cuéllar lo había vaticinado: “Este chico va a ser el capitán de la “U””. La cinta llegó en el verano del 92, con Brzic en el banco, después de una temporada fatal en que la “U” perdió el título contra Cristal. “Los que ahora me pifian al final del año que viene me van a llevar en hombros”, dijo. Martínez cumplió. Fue figura en el bicampeonato. Fue capitán cuatro años y salió campeón dos veces. No importaba que estuviera el “Puma” o llegara algún extranjero con poses de caudillo. El día que decidió irse volvió a hacer una promesa: retirarse con gloria. El subcampeonato 95, usted lo sabe, no es un premio. Quitárselo a Alianza sí.

LA SELECCIÓN
Otra vez Cuéllar quiso adivinarle el futuro. Fernando era el técnico de la selección y quiso que Roberto Joaquín cumpliera labores de ingeniero para construir paredes con Uribe. Jugó 79” contra Argentina, en la Copa América 1987. “No sé, en la selección jugué a la mitad de lo que sabía”, decía. Martínez era un cadencioso volante creativo que necesitaba dos pitbull detrás para desfilar por la cancha. Porque Roberto no corría, levitaba. Por eso cuando lo usaron de “9” (Copa América 91) u “11” (Copa América 93) fue un fracaso. La leyenda dice que la última vez que le dieron la “10” (contra Argentina en el 93) fue un desastre. Tanto que Cubillas casi se la quita a cachetadas.

ÍNTIMOS AMIGOS
De esa promo 67 le quedaron patas como Chemo o Percy. En la “U” firmó un pacto de sangre con el ‘Puma’, una relación casi matrimonial (Carranza dixit). Pero lo más secreto en la biografía de la “Señito” era su íntima relación con los “potrillos” que cayeron con el Fokker. Hay una fotografía en el archivo de un conocido diario de circulación nacional de Roberto llorando por la desaparición de Luis Escobar, Daniel Reyes, Pacho Bustamante y Milton Cavero, aliancistas con quienes compartió selecciones juveniles cuando era un adolescente problema en el San Agustín. De hecho el último regalo que recibieron los cuatro “potrillos” se los dio Elena Vera Tudela, mamá de Roberto: un bvd Le Coq Sportif.

Comparte este artículo con tu comunidad:
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • BlinkList
  • Furl
  • Live
  • Ma.gnolia
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati
  • co.mments
  • YahooMyWeb

Comments

¿Tiene algo que opinar? Puede dejar sus comentarios en el siguiente espacio. Recuerde que su mensaje será revisado previamiente y no se publicarán opiniones agraviantes o que atenten contra la dignidad de las personas.





Bottom